¿Cómo se realiza?
- Extracción de una pequeña cantidad de sangre.
- Centrifugación para separar y concentrar componentes.
- Preparación según el objetivo terapéutico.
- Aplicación precisa, con guía ecográfica o radiológica cuando corresponde.
Qué puede esperarse
En algunas indicaciones, el PRP puede ayudar a reducir dolor o mejorar función. La respuesta no es uniforme y suele formar parte de un plan que incluye control de carga, ejercicio terapéutico o rehabilitación.
Evidencia y límites
La evidencia es más favorable en algunas tendinopatías y en artrosis de rodilla leve o moderada, pero es heterogénea en muchas otras localizaciones. Los preparados y protocolos no son idénticos. No puede afirmarse que el PRP regenere completamente un tejido ni que evite siempre una cirugía.
Sesiones y recuperación
El número de sesiones y el intervalo no deben fijarse de forma genérica. Se confirman según diagnóstico, producto utilizado, evidencia disponible y evolución. Después de la aplicación puede aparecer dolor transitorio; la actividad se adapta de forma individual.
Seguridad
Aunque es un producto autólogo, la infiltración no está exenta de riesgos: dolor, hematoma, reacción inflamatoria y, de forma infrecuente, infección o lesión de estructuras próximas.
