Medicina deportiva

Volver al deporte empieza por entender la lesión

El tratamiento del deportista exige relacionar el diagnóstico con la carga, el gesto deportivo, los objetivos y el riesgo de recaída. La recuperación se construye por fases y con criterios objetivos.

Medicina deportiva
01

Un proceso completo

  • Diagnóstico clínico preciso y pruebas complementarias justificadas.
  • Tratamiento conservador o quirúrgico individualizado.
  • Terapias biológicas cuando exista indicación.
  • Rehabilitación coordinada y control de cargas.
  • Prevención de recaídas y corrección de factores de riesgo.
  • Retorno progresivo y seguro al entrenamiento y competición.
02

Hombro del deportista

Inestabilidad, lesiones del labrum, manguito rotador, sobrecarga del bíceps y dolor asociado a deportes de lanzamiento, raqueta, natación o contacto.

03

Rodilla del deportista

Lesiones meniscales, ligamentosas, patelofemorales, tendinopatía rotuliana, lesiones condrales y problemas por sobrecarga o cambios bruscos de dirección.

04

Tobillo y pie

Esguinces, inestabilidad crónica, pinzamiento, lesiones osteocondrales, tendinopatías y dolor relacionado con carrera, saltos o traumatismos repetidos.

05

Músculos, tendones y ligamentos

La ecografía, la evaluación de fuerza y el análisis de carga ayudan a clasificar la lesión y controlar la progresión. El tejido debe recuperar capacidad antes de afrontar la exigencia específica del deporte.

06

Criterios antes que calendario

El alta deportiva se apoya en evolución clínica, fuerza, movilidad, control neuromuscular, tolerancia a esfuerzos específicos y confianza. Cumplir semanas no garantiza estar preparado.

Valoración individual

Tu diagnóstico y tus objetivos definen el tratamiento.

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